¿Cómo es posible que, a estas alturas de la vida, se esté evidenciando todos los procesos paramilitares de ciertos individuos que dicen llamarse los hombres de la patria? ¿Qué puede esperar uno de personas iguales a nosotros, que comieron de lo mismo, que excretaron lo mismo y resultan conformando planes macabros tratando de polarizar, ideológicamente, el país? No sé hasta donde lleguemos, pero no es posible que nuestros representantes estén conformando planes que no llevan a nada bueno.
Se debe plantear una búsqueda de seres autónomos que sean capaces de rasgarse la vestimenta con el fin de encontrar soluciones legales, lícitas, para el país. La cuestión está en saber jugar con lo que se tienen a la mano, no podemos tomar el camino más fácil.
Por ejemplo, recuerdo que muchos amigos míos de la infancia jugaban a armara una casa de cinco lados, con la condición de no levantar la mano del papel; cada quien jugaba a su manera, unos levantaban creyendo que nadie los veía, otros se rendían, otros más vivos utilizaban una regla para pasar de un lado a otro. Nadie se detenía pensar el problema, sólo actuaban por instinto.
Es necesario crear vínculos con nuestros infantes para educarlos en el pensamiento analítico, buscando el mensaje de todos los objetos existentes, intentando escudriñar lo que esconde el mago bajo la manga.
Ya lo hemos hecho con los medios, pues hemos llegado al punto de reconocernos como agentes activos que manejan a su gusto la información y la comunicación con ellos mismos. Entonces ¿Qué pasa con este problemita?
Tengo mis hipótesis al respecto, y es que no es un problema social, ni político, ni de falta de cultura ciudadana; es un problema de orden financiero, pues, lamentablemente, nuestra economía está invadida de estos dineros calientes y sacarla de donde está es causar más estragos de los que ya abundan en nuestro país, especialmente en nuestra ciudad.
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1 comentario:
El comentario es bueno... Hay buen manejo del discurso en los párrafos. Mejorò la puntuación
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