jueves, 29 de marzo de 2007

Esto tiene que tener punto final.


Resulta que llegó a la universidad y me encuentro con un mundo de conocimientos y saberes que me incitan a seguir estudiando, me enamoré mucho más de mi profesión, y mis ojos no dejan de mirar más allá de lo predecible. Comienzo a sentirme muy bien porque al fin estoy cumpliendo con los compromisos que mi querida madre me enseñó a conservar y privilegiar en mi existencia.

Sin embargo, después de conocer las bases metodológicas de mi institución, me doy cuenta que existe cierto nivel de mediocridad entre sus docentes que me tiene muy molesto, precisamente porque hace unos días no pude responder a una entrevista que me exigía mínimos conocimientos, que según los planes curriculares de materias que estoy cursando actualmente, debían ser bases para poder cumplir los requsitos del trabajo como tal, pero me sucedió todo lo contrario.

El malestar que tuve por aquel incidente fue muy desagradable para mí. Ojalá gente interesada en este tipo de casos nos colabore, pues ya que somos más de seis personas en las mismas, podamos contribuir con nuestra formación. Lo único malo, es que después de haber aprobado la materia, es muy difícil que la universidad nos reconozca, por segunda vez, los créditos cursados para repetirla.

No es nada personal, pero debemos pronunciarnos frente a esta problemática que tiene a varios estudiantes de comunicación, con énfasis en producción multimedia, de la PUJ Cali aburridos.

1 comentario:

Jorge Manrique Grisales dijo...

Insisto nuevamente en la puntuación para ganar claridad en el comentario... Como simple lector me quedó la duda de cual fue la frustración del autor (caso concreto).